Reina no se alejó de
Nahuel en ningún momento. Fue un apoyo afectivo y permitió con su cuerpo que el
joven se abrigara todas las noches. Los cocker están adaptados para la caza
y cuentan con mucha resistencia.
La conclusión fue
unánime. Socorristas, familiares y médicos coincidieron en que la
presencia de Reina, la cocker negra que acompañó a Nahuel durante toda la
odisea, fue fundamental para que el joven platense pudiera mantenerse
equilibrado psicológicamente y abrigarse en las frías noches típicas de la zona.
“Sin duda que el perro fue
clave. Fue un soporte afectivo y psicológico y le hizo mantener la esperanza”.
Así resumió Sergio Rusak, intendente del Parque Nacional Nahuel Huapi, la
importancia que tuvo en esta historia la mascota de su abuela, Inés Rocha, pero
con la que el joven tiene un cariño muy especial.
Según Rusak, la alimentación
y la hipotermia son factores influyentes en estos casos, “pero un factor
decisivo es el psicológico, y en este sentido el perro fue determinante”,
expresó.
El hecho de que Nahuel no haya
permanecido solo en medio de un paisaje desconocido, sin alimentación y con un
clima adverso, es de suma importancia, según explicaron los socorristas y los
propios familiares. Y Reina resultó una fiel acompañante en todo momento.
“Me colocaba la perra encima
para no pasar más frío”, le contó Nahuel a su mamá Marcela luego de ser
internado en el Clínica del Sol de la ciudad de Bariloche - Río Negro -
Argentina. Fue la única forma que el joven encontró para sobrellevar las noches
que no superaban los tres grados en las cercanías del arroyo Botella.
En ningún momento Nahuel pudo
hacer fuego porque no tenía los elementos necesarios y esa falta hizo más
difícil aún mantenerse con una temperatura adecuada. Reina, entonces, fue de
vital importancia.
El propio padre del joven,
Nicolás González Canosa, explicó que Nahuel “se la banco y nunca dejó a su
perra. Se ayudaron mutuamente”, comentó emocionado.
Ladridos en el bosque
Reina no tuvo sólo protagonismo
por ser compañía constante y darle calor a Nahuel cuando el frío lo atormentaba.
La cocker también resultó ser una gran guardiana en el momento en que los
socorristas lo encontraron tirado en el piso, cerca del arroyo.
Según explicó Marcela a "Hoy",
cuando los rescatistas bajaron a buscar a Nahuel “Reina intentó evitar que se
les acercaran”. El joven estaba muy débil, a la espera de que alguien
pudiera verlo. “Nahuel escuchaba los helicópteros, pero pese a que él intentaba
encontrar algún lugar claro, era imposible verlo, porque la zona tiene mucha
vegetación”, explicó Patricio Seufferheld, jefe del operativo de la búsqueda.
Uno de los hechos que más llamó
la atención a todos los rescatistas es que nunca encontraron huellas de Reina,
ni siquiera pudo ser percibida por los perros rastreadores.
De raza
En realidad, el joven platense
de 17 años, hincha de Gimnasia y el mayor de sus cuatro hermanos, no sabía si lo
estaban buscando o si eran helicópteros que trasladaban a turistas de un lugar a
otro. Laura, una tía de Nahuel, dijo que la perra cocker “no se separó de él
ni un instante”, en tanto que agradeció a los rescatistas por haber
encontrado a su sobrino.
La mujer expresó que “Reina es
de mi suegra, pero Nahuel estuvo mucho tiempo con la abuela y con la perra
tienen una relación muy especial”.
También el abuelo del joven,
que se enteró de la aparición de su nieto por televisión, dijo que “fue
fundamental, porque sin la perrita esto hubiese sido mucho peor”.
Según el veterinario platense
Pablo Petrucchi “en contra de lo que todos creen, un cocker no es un simple
animal de departamento, ya que está adaptado para la caza y cuenta con
mucha resistencia”. Y en esta historia, que afortunadamente tuvo un final
feliz, Reina demostró también su gran fidelidad a la raza.
Fuente:
www.diariohoy.net