Ya probaron
los tranquilizantes de moda, como la Acepromacina y no quieren ese camino
y dicen:
“No quiero ver a mi perro
drogado”
“Le di la mitad de la dosis
y casi se muere”
“La cara reflejaba el
pánico pero con ese remedio no podía moverse”
Son algunas de las frases escuchadas.
Por un lado tenemos un problema de difícil solución y por otro, el camino
más fácil, que es la Acepromacina. Muchos no la quieren, por sus efectos
colaterales.
A ustedes está dirigido este artículo.
Para encontrar la solución a un problema, primero debemos saber ¿Cuál es
el verdadero problema? -
Separarse un poco del mismo, para verlo mejor. No vean solo el árbol, sino
todo el bosque.
Mi perro tiene miedo a los cohetes. Solución: Tranquilizante.
No todos los perros son iguales, ni todos tienen el mismo problema.
Existen varios grupos posibles de perros con problema de miedo a los
cohetes:
1. Perros que genéticamente le tienen miedo a las tormentas.
2. Perros que genéticamente son hipersensibles a los ruidos, olores etc.
3. Perros que han adquirido por una mala experiencia miedo a los ruidos.
4. Perros que por un mal manejo han adquirido el hábito de temblar ante un
ruido fuerte.
5. Perros de los llamados de “pocas pulgas” que se enojan por todo y ladran
por todo: timbre, otros ladridos, sirenas, petardos etc.-
Primer Grupo: El grupo de animales que tienen miedo a las tormentas, sobre todo a las
eléctricas, forman un biotipo especial llamado Fosfórico. Estos son capaces
de predecir una tormenta, horas antes que se desencadene. Aunque haya un sol
brillante, si nuestro perro está inquieto, jadea, tiembla y está más pegote
que de costumbre, podemos asegurar que se va a desatar una tormenta. Son un
grupo de riesgo importante para tenerle miedo a los petardos, a los
tiros
(importante en perros cazadores), ya que con el tiempo, van afirmando este
reflejo condicionado.
Tratamiento: Se utiliza un desensibilizante homeopático especialmente
diseñado para este biotipo. Existe una Fórmula magistral para el temor a las
Tormentas. Son unas gotas, que deben darse diariamente.
Al mismo tiempo se realiza un contracondicionamiento.
Segundo Grupo: En este grupo encontramos distintos biotipos y razas de perros. Todos con
una características: HIPERSENSIBLES A ESTÍMULOS EXTERNOS. Son los que
estornudan ante cualquier perfume, sahumerio, desodorante etc. Son los que
aúllan cuando escuchan una sirena, una nota musical aguda, una voz aguda,
una guitarra o flauta. Son los que no toleran la luz directa del sol etc.
Esta hipersensibilidad puede manifestarse con respecto a los petardos de
distinta manera.
Pueden producir un bloqueo que se expresa con miedo, terror, fobia, deseo de
esconderse, deseo de escaparse etc.
Puede producir una reacción nerviosa agresiva: ladrido, bronca, indignación,
deseo de morder, etc.
En estos casos además del desensibilizante, se debe agregar un antiagresivo
natural que no tenga efectos secundarios importantes y fundamentalmente que
sea seguro. Una Fórmula Magistral Tranquilizante Natural. (Una gota por kilo
de peso).
También le daremos un entrenamiento de contracondicionamiento y vías de
canalizar su agresión (juguetes, huesos etc.)
Tercer Grupo: Este es el grupo más conflictivo, ya que por una
mala experiencia han
fijado en sus mentes un reflejo condicionado. Asocian el ruido brusco con su
experiencia y entran en pánico. Perros que se extraviaron durante una
tormenta o para las fiestas de fin de año. O que tuvieron algún tipo de
accidentes. Incendios, caída de rayos, traumatismos etc.
En este caso es muy importante saber cual es la real causa y tratarlos en
consecuencia. Homeopáticamente tenemos remedios para los trastornos por:
susto, accidentes, trauma mental etc.
Los llamamos remedios biopatográficos ya que trabajan sobre hechos del
pasado que dejaron huella en nuestros amigos. Hay que hacer un buen
diagnóstico y elegir con cuidado el remedio. Además se acompaña de un
adecuado entrenamiento.
Cuarto Grupo: A este grupo pertenecen muchos de los llamados
"perros supermimados". En
realidad son los dueños los que tienen "terror a los cohetes" y le
transmiten este terror a sus perros. Generalmente son mujeres que pierden el
control, cuando suenan estos petardos. Año tras año, va acentuándose este
condicionamiento.
Lo acarician, lo besan, lo apretujan, le dicen: ¡Pobrecito! ¡Mi bebe!
Y el
pobre lo único que percibe, es que cuanto más tiembla, más lo miman, y por
eso lo hace tan bien. En realidad esto ocurre en su subconsciente y no lo
puede controlar. El resultado es catastrófico: Dueña y perro llorando y
temblando y arruinando las fiestas de fin de año a sus familias.
Tratamiento: Fundamental es cortar con ese vínculo pernicioso.
Tranquilizante natural y entrenamiento de contracondicionamiento.
Quinto Grupo: En este grupo están lo nerviosos e hiperquinéticos. Es un grupo parecido
al Nro. 2. Pero los remedios desensibilizantes deben elegirse en forma
individual, de acuerdo a las características de cada animal. Podemos
combinar el tratamiento con Tranquilizantes naturales y entrenamiento
contrasensibilizante.
Sea como sea, no lo automedique, consulte con su veterinario, que le podrá
orientar en el problema.
Y no espere al 24 y 31.
Agradecemos la colaboración
para la publicación de esta nota a:
M.V. Jorge S. Muñoz
Veterinario Homeópata
Boyacá 358 (1406)
- Buenos Aires - Argentina
Te: 54 - 011 - 4634 - 0304
Te: 54 - 011 - 4632 - 3558
www.homeovet.com.ar
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