¿Que cachorro elegir?
Hay una infinita variedad en
tamaño, tipo, pelo y características entre las razas con pedigree que han
sido criadas por criadores serios durante muchos años.
En el pasado, las distintas
razas fueron desarrolladas para fijar las
habilidades para ciertos tipos de trabajo, como pastoreo, rastreo,
cobrar piezas, guardia, defensa. Las características que hacían a una raza
apta para un determinado tipo de trabajo, permanecen hoy en día, aunque la mayor
parte de los canes se mantienen sin ejercer su función original y en
aburrimiento.
Aunque al seleccionar un perro para hacer compañía lo hará básicamente
porque le gusta su aspecto, no olvide que su
comportamiento como animal
doméstico será fuertemente determinado por el tipo de trabajo que hacía la raza
en cuestión. Por ejemplo, un galgo o perro de rastro será
difícilmente parado, ni hará caso a sus llamadas cuando descubra un rastro; un
perro de caza sin entrenar levantará y perseguirá presas, quizás con
resultados desastrosos y costosos para usted, y el perro criado para cavar y
cazar bajo tierra mostrará todos sus talentos en el jardín de su casa con
todas sus flores.
El perro que le gusta por su aspecto puede ser absolutamente incompatible
con el lugar y su estilo de vida. Por ejemplo un beagle en una finca sin
delimitaciones. Aunque es una raza atractiva, de un tamaño ideal y una capa
fácil de mantener, sus antepasados fueron perros de jauría, criados para
seguir rastros durante todo el día, si hacía falta. Su adorable beagle hará lo
mismo, si no se le pone una buena cerca a sus instintos.
El resultado puede ser que usted se le llame antisocial, despreocupado con un
perro maleducado, por muy cariñoso que sea el can dentro de sus casa. La
adquisición de un perro es una decisión muy importante, ya que hay que
hacerse responsable de cuidar a un ser que depende totalmente de usted, durante
como mínimo los próximos diez años. Hay que considerar el bienestar
del perro con relación a todas las actividades habituales de la familia. La
casa y el jardín puede que nunca vuelvan a estar tan impecables como antes
de la llegada del perro. El perro que pierde mucho pelo continuamente
puede dar mucho trabajo en la casa y resultar pesado, sin querer. Es mejor ser
realista en cuanto a las concesiones que está dispuesto a dar, antes de crear
una situación desagradable habiendo comprado el tipo de perro equivocado.
El perro idóneo para usted:
Existe una ayuda para escoger el tipo de perro apto para usted y su familia. Es
posible dirigirse a algún club de raza o asociación canina para que le
informen sobre las especificaciones que usted indica. Depende del centro al que
se dirija, puede recibir un formulario donde deberá indicar cuánto tiempo y
dinero se quiere gastar en un perro, entre otras cosas, y qué preferencias tiene
en cuanto a pelaje y tamaño. Recibirá una lista de razas a considerar, en
algunas de las cuales quizá ni siquiera habría pensado.
Alternativamente, en cualquier biblioteca podrá encontrar una variedad de
libros sobre
distintas razas y sus orígenes. Existe una amplia bibliografía
sobre la raza canina, entre la que merece destacarse por su amplitud y contenido
el "Mini-Atlas de las razas caninas". Los factores importantes a tener en cuenta
son: El tamaño, tipo de pelo, macho o hembra, adulto o
cachorro, con pedigree o mestizo, para qué lo quiere - simplemente
como compañía o perro guardián - y dónde obtenerlo. Las siguientes notas
ofrecen un índice de las cosas que deberá tener en cuenta al hacer su elección.
Según tamaño:
Razas gigantes: Animales magníficos, a menudo de carácter dócil y muy
tranquilos y pacíficos en casa, ocupando poco lugar en su rincón. Sin embargo
necesitan un automóvil espacioso. Las razas gigantes tienden a vivir poco.
Razas grandes: Pueden ser tumultuosos al jugar, y agresivos con otros
perros si no se le tienen bien controlados. Las razas grandes tienen un potente
rabo que puede arrasar fácilmente todos los objetos sobre una mesita baja.
Razas medianas: Aptos para muchas familias, sus casas y sus automóviles.
Hay gran variedad dentro de este grupo.
Razas pequeñas: Esta categoría suele ser ruidosa. Los terrier pequeños
criados para exterminar roedores, poseen mandíbulas muy rápidas que pueden ser
poco aconsejables como animal de compañía para niños pequeños.
Raza miniatura: Perros de menos de 5 Kg. no son los más adecuados para
una familia con niños. Suelen ser muy devotos a uno o dos adultos que los traten
cuidadosamente.
Según Tipo de pelo:
También existe una gran variedad de pelajes en perros, desde el completamente
desnudo del chino crestado, el pelicorto como el bull terrier, el
pelo espeso e impermeable del labrador, el pelo sedoso del
spaniel, el pelo duro de los terrier, el rizado que no suelta pelo
del caniche, el pelo áspero del wolfhound, hasta tremendos pelajes
encordados del komondor y del puli.
El pelo del perro se enreda y anuda más fácilmente que el humano.
Los
perros de pelo corto requieren pocos cepillados y se secan rápidamente si
se han mojado o bañado. Todas las demás capas requieren cierta atención. Perros
como el bobtail y el afgano necesitan cepillarse diariamente
a fondo para mantener la piel sana y el pelo limpio. El pelo largo tiende a oler
cuando está mojado o húmedo. El caniche y el bedlington terrier necesitan baño y corte de pelo cada seis u ocho semanas. Salvo que usted sea un
peluquero en potencia, deberá pedir cita en la peluquería canina regularmente si
quiere tener su perro en condiciones. Los terrier requieren un aclarado
de la capa hecho a mano al menos un par de veces al año.
En el perro de compañía se puede
cortar el pelo largo de ciertas razas, y
con ese aspecto aún puede ser atractivo, como el bobtail. Un perro de pelo
largo requiere enormes sacrificios en tiempo y un lugar adecuado donde hacerlo.
Una mesa de altura apropiada y unas cadenitas para sujetar el perro mientras
usted trabaja, facilita las cosas, pero el mayor problema es el pelo suelto que
flota por todas partes. No querrá hacer la peluquería de su perro en el salón ni
en la cocina.
Según Macho o hembra:
Esta es una de las decisiones más importantes al considerar la
adquisición de un ejemplar, y es mejor que toda la familia se ponga de acuerdo
antes de empezar a buscar un cachorro o perro adulto. Si se queda un macho o una
hembra simplemente porque era lo único que había en ese momento, puede que
después no sea lo más adecuado para su entorno. En las razas pequeñas, el
carácter y el tamaño no varían mucho de un sexo a otro, pero puede encontrarse
con que los machos de algunas razas terrier más pequeñas al igual que algunos
mestizos, tienden a ser más pequeños que las hembras.
En las razas grandes como los de guardia, los machos suelen ser más
grandes, y más dominantes de carácter, y necesitan una mano firme. Las hembras
generalmente son más dóciles, simpáticas y gentiles con los niños, y a menudo
instintivamente más rápidas a obedecer los deseos del dueño. Por otra parte, las
hembras pueden sufrir cambios de humor y carácter durante su período de celo. Si
desea un perro como compañero permanente dispuesto para todo lo que quiera hacer
la familia, quizás un macho sea más adecuado, a no ser que se tomen medidas para
controlar la hembra cuando esté en celo.
En los días que sangra la perra en celo, deberá permanecer en una habitación
fácil de limpiar, lo cual generalmente significa dejarla "castigada" encerrada
en la cocina por la noche - a no ser que toda la familia esté dispuesta a ser
castigada con ella y sentarse en la cocina por las noches. Las hembras no son lo
más idóneo para competiciones de obediencia, trabajo de caza, etc. ya que hay
que retirarlas cuando estén en celo, y quizá también durante un embarazo
psicológico.
En las exposiciones de belleza suelen haber menos inscripciones en las clases de
machos, teniendo así más posibilidades de ganar, pero un macho que no sea
campeón realmente no tiene ningún futuro, mientras que una hembra siempre puede
cubrirse con un perro que mejore sus puntos flojos de conformación, color, etc.
No hay una norma estricta sobre exhibir hembras en celo, pero en la práctica es
poco ético. Hembras esterilizadas únicamente pueden exponerse en Inglaterra con
un permiso especial del Kennel Club, y generalmente se exige que haya tenido
descendencia registrada en el Kennel Club.
La última palabra en la elección de macho o hembra a menudo está en el sexo de
los animales que suelen venir de visita regularmente. No será muy acertado tener
un macho si la suegra suele venir de visita con su hembra, pero si ella tiene un
rottweiller macho, pueden surgir problemas a la larga si usted se compra un
bóxer macho, ya que los dos machos pueden llegar a pelearse por el territorio.
También hay que dar cierta consideración a los perros de los vecinos, pues la
rivalidad entre machos, o atracción macho/hembra pueden llevar a peleas humanas.
El consejo previo del veterinario:
Cuando se trata de adquirir un cachorro, existe un profesional independiente e
imparcial que puede ser de muchísima ayuda: su veterinario. Su
veterinario es una persona que tiene gran experiencia en el tratamiento de
perros. Por lo tanto, sabrá reconocer un temperamento, sabrá las razas
que ostentan determinadas características y, personalmente, yo aconsejaría que,
antes de tomar la decisión final en cuanto a la adquisición de una raza de
perro, antes de elegir un lugar donde comprarlo, fuera al veterinario para
comentar sus ideas con él. Puede asesorarle tanto sobre la raza como sobre dónde
no efectuar la compra.
Otra recomendación es que vaya para la tienda o al criadero a una hora
que permita que usted lleve al cachorro al consultorio antes de llevarlo a su
casa. Usted dispone de tres días para reclamar si el cachorro está enfermo. Su
veterinario debe certificar la naturaleza de la enfermedad para facilitar la
devolución del cachorro. Sí el veterinario da el visto bueno, lo lleva a
casa. Sí el veterinario da el visto bueno, lo lleva a casa. Sí el
veterinario encuentra dolencias de difícil resolución, hay que devolverlo al
lugar de compra con el recibo, la documentación y el certificado del
veterinario.
Hacerse con un cachorro:
Pregunte a un veterinario sobre
posibles enfermedades hereditarias de la
raza de su elección, y qué tipo de certificado debe exigir al respecto. Intente
ver tantos ejemplares como pueda de esa raza, en exposiciones caninas, y en casa
de personas que la tengan. Puede que el perro que tanto le gusta en la calle, no
le gustaría tenerlo en su sala de estar. Pregunte a la sociedad canina por los
criadores fiables de la zona. Compre lo más cerca de casa que sea
posible. Prepárese a esperar el cachorro adecuado del criador correcto.
La mayoría de disgustos vienen por el impulso de comprar un cachorro "cuanto
antes". Compre del criador, no del vendedor. Los sitios que anuncian
varias razas al mismo tiempo suelen ser tratantes que compran cachorros de
distintos sitios. El riesgo de enfermedades infecciosas o por estrés es
alto cuando un cachorro ha tenido que viajar largas distancias de muy pequeño y
ha estado en contacto con otras camadas.
No se ofenda cuando el criador quiera saberlo todo sobre usted, su forma
de vida, y cómo piensa tener el perro. En parte lo hace para evitarle a usted
una equivocación, comprando un cachorro que no vaya bien con su persona. Nunca
compre un cachorro por lástima. Si un cachorro se ve enfermo, el criador
es la mejor persona para cuidarlo y sacarlo adelante. Nunca compre un cachorro
más barato porque es sordo, cojo o tiene cualquier otro defecto. Puede resultar
muy caro a la larga. Sea prudente al comprar un cachorro con una hernia
umbilical o inguinal.
Consulte su veterinario sobre este cachorro:
El cachorro debe salir de
un recinto limpio, sin olor penetrante de orina
y heces. Debe encontrarse en un lugar bien iluminado pero con sombra a la
vez, y con suficiente espacio para moverse y jugar. Es aconsejable no comprar el
cachorro antes de ver a la madre y haberla encontrado en buenas
condiciones después de haber tenido esa camada. Intente llevarse el cachorro lo
antes posible, es decir a partir de las seis semanas de edad. El cachorro
se adaptará más fácil a usted y su casa cuando todavía es muy joven.
Es normal pagar un depósito por el cachorro elegido, aproximadamente un 20% del
precio de venta. El resto se paga cuando ya tenga edad para poderlo recoger.
Cuando recoja su cachorro deberá recibir:
1. Un recibo
conforme ha pagado.
2. El resguardo de pedigree firmado.
3. Instrucciones sobre el tipo de
comida, las cantidades y las veces
que come el cachorro.
4. Consejos sobre sus cuidados y el tipo de utensilios.
5. Detalles sobre
cuidados especiales de la raza.
6. Alguna cosa, como un trozo de trapo, que ha estado en la cama de la madre
y los cachorros, para facilitar una pieza de olor familiar al cachorro.
Si se trata de un cachorro de
pura raza, el trámite de registro en el Libro de Origen puede
tardar un poco, y el resguardo le será enviado después. Con el resguardo podrá
sacar el pedigree oficial y hacer la transferencia a su nombre en la
sociedad canina.
Gastos iniciales
Se origina un gasto inicial considerable nada más al comprar el cachorro.
1.Transferencia a su
nombre para cachorros con pedigree.
2.Vacunas que falte aplicarle.
3.Collar y correa.
4.Seguro por daños a terceros y seguro por gastos veterinarios. Y
posiblemente una jaula de transporte, preferiblemente ya de tamaño
adulto. Mientras que el cachorro sea muy pequeño, se le puede hacer una cama
de una caja de cartón, y sus platos pueden ser de la vajilla, pero para
razas grandes y gigantes será necesario comprar platos propios y
bebederos.
Gastos continuos
Sus obligaciones continuas con el perro comprenderán su comida,
residencia canina durante las vacaciones, gastos veterinarios
(vacunas, anticonceptivos para la hembra), renovación de collares,
correas, platos, camas, etc.
Recuerde:
Algunos de estos gastos varían según el tamaño del perro elegido, de modo que
este preparado. Peso por peso, los gastos continuos de un mestizo son los
mismos que un perro con pedigree. Solamente varía el precio de compra. Todos
estos gastos deben considerarse antes de comprar un cachorro. Asegúrese de
poderlos afrontar antes de comprometerse a ello.
Fuente: Guía Completa de
la Salud y Cuidados del Perro. J.M. Evans y Kay White. Editorial Hispano
Europea. Tecera Edición 2000. Así es su perro. Sewell, Ken. Editorial
Hispano Europea. Tercera Edición 1999.
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