Las pulgas
La pulga es un
parásito presente en el hombre y otros animales de sangre caliente (perros,
gatos, ratas, ardillas) que suelen actuar como vehículos de transmisión
de algunas enfermedades cuando muerden a las personas para alimentarse de su
sangre.
Las
pulgas son insectos de
aproximadamente 2 milímetros, de color negro rojizo, cabeza pequeña
antenas cortas y largas patas adaptadas para saltar.
Las pulgas adultas se alimentan de sangre que ingieren con su picadura,
durante la cual inoculan una proteínas de su saliva que actúa como
anticoagulante, facilitando así su alimentación. Esta proteína es capaz de
generar un proceso alérgico en la mayoría de los perros y en algunos
gatos, lo cual se conoce "dermatitis alérgica a la pulga". Los perros más
sensibles desarrollan un cuadro dermatológico con severas lesiones que se
producen ellos mismos al rascarse con desesperación. Además de ese proceso
alérgico, las pulgas pueden producir diferentes grados de anemia, transmitir
parásitos intestinales como la tenia o solitaria, que puede entran en el
sistema digestivo del perro o gato cuando se lamen.
Una vez que se ha alimentado, la pulga adulta puede depositar hasta 200
huevos en el ambiente más visitado por el animal: su cama, alfombras, sofás,
terraza, coche, etc. estos huevos se desarrollarán y en el plazo de unos días
saldrán de ellos larvas que seguirán su desarrollo hasta transformarse en
pulgas adultas, las cuales buscarán activamente un huésped de que alimentarse
también.
Así se completa el ciclo vital de la pulga que puede durar alrededor de un mes.
El aspecto más importante de este ciclo es que las pulgas adultas solo están en
el animal para alimentarse, representando solo un 5% de la cantidad total
que hay en su ambiente habitual. Es decir, por cada pulga que vemos en
nuestros animales, debemos suponer que hay unas cien en su entorno. Para
controlar la infestación de pulgas debemos tratar por tanto, no solo el animal
sino también su ambiente.
La manera más sencilla de quitarle las pulgas a los animales es cepillándolos
con un peine para pulgas. Estos peines tienen los dientes muy juntos, se
usan en seco y sacan a las pulgas al peinar al perro o al gato. De vez en cuando
hay que quitar la bola de pelo que se forma y echarla en un cubo o balde con
agua jabonosa para que las pulgas que se quedan atrapadas se ahoguen.
En el mercado hay numerosos productos.
Las vías de administración de los
insecticidas para pulgas son las siguientes:
Collares
para pulgas: Controlan a nivel local, aunque las pulgas se distribuyen por
todo el cuerpo y el ambiente. Es probable que las pulgas desarrollen resistencia
al insecticida del collar, o que los gatos o perros, al asearse, lamen el
insecticida que tiene en le piel y se lo quitan.
Champú para pulgas: Eliminan las pulgas adultas, pero su acción se va con el
aclarado
Suspensiones para pulgas: Deben diluirse en agua y aplicar al fin del baño después
del último aclarado. Su acción se mantiene durante varios días.
Spray
para pulgas: Útiles en interiores, ya que sus agentes se depositan en zonas
concentradas.
Pulverizadores: Similar a los spray pero los componentes están en suspensión
acuosa lo que se depositan mejor en el ambiente o sobre el perro.
Fogger
para pulgas: son spray de vacío total, que generan una nube que distribuye el
producto ampliamente en un espacio cerrado. Es preciso abandonar esta zona
durante varias horas
Es importante controlar esta plaga puesto que, si existen las condiciones
necesarias, en un mes, cien pulgas pueden producir medio millón más.
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