Los perros domésticos
Al igual que con otros animales
superiores, el hombre ha tratado de interpretar el lenguaje de los canes, esta
preocupación ha llevado a una empresa japonesa a crear un “traductor de ladridos
caninos”.
Compuesto básicamente de
gestos, posturas corporales, vocalizaciones y señas, es tan efectivo y preciso
que permite a sus familiares salvajes, desde llevar adelante las complejas
relaciones sociales existentes en las jaurías hasta coordinar perfectamente la
caza en grupo de presas que los superan ampliamente en fuerza y tamaño.
Los perros domésticos se
esfuerzan desde cachorros en comunicarse con nosotros y otras especies animales.
Los dueños de mascotas que viven en estrecha relación con sus animales, hacen
una traducción permanente de lo que ellos quieren expresar, a veces en forma muy
acertada y otras, como sucede entre humanos, cargada de malas interpretaciones.
De acuerdo a la opinión de los
estudiosos, los canes se comunican con nosotros básicamente por medio de
posturas corporales y vocalizaciones, utilizando su lenguaje para expresarse
sobre tres temas principales: sus emociones, su territorio y sus relaciones
sociales.
Las vocalizaciones, varían en
tono y frecuencia, mientras los tonos bajos expresan amenaza o enojo, los tonos
altos, se agudizan para manifestar miedo o dolor (al igual que en el hombre, “se
afina la voz” ), a su vez una intensidad menor indica placer o ganas de jugar.
La frecuencia con que se emiten los sonidos es importante para descifrar el
mensaje, los sonidos que se repiten con rapidez, indican excitación o urgencia;
así los sonidos agudos de corta duración revelan dolor o miedo. Los repetidos en
forma más lenta, se muestran en situaciones placenteras o cuando tienen ganas de
jugar.
Que un sonido se mantenga en
forma sostenida, significa la intención de realizar alguna acción en forma
inminente, así podemos observar que el gruñido bajo y sostenido es el que
precede a un ataque, sonido muchas veces no interpretado, sobre todo por los más
pequeños, por el cual el perro esta tratando de disuadir a su probable amenaza,
si no logra su efecto, su conducta instintiva es atacar.
Las vocalizaciones caninas
están compuestas de ladridos, forma de comunicarse más desarrollada en los
perros domésticos, estimulada por el hombre, al reaccionar en respuesta a ellos
satisfaciendo sus necesidades, los gruñidos, que emite un animal temeroso o
enojado antes de atacar, a los que podemos observar cuando están muy
concentrados jugando, imitando un comportamiento agresivo.
Gemidos, para hacer pedidos,
para salir, por comida, antes de hacer sus necesidades o cuando algo que les
gusta mucho esta por suceder (salir con el dueño a pasear ? )
Lloriqueos frente a situaciones que le inspiran miedo o por dolor.
Suspiros por placer o frustración. Aullidos para comunicar su posición o
territorio (coordinan la cacería en los canes salvajes ) o jadeos al excitarse.
Este repertorio de sonidos es reconocido por muchos dueños atentos y les permite
establecer, en muchos casos, una efectiva comunicación con sus perros.
Si prestamos atención a estos
mensajes podremos conocer y anticipar sus necesidades, mejorando su educación.
Una mejor comunicación con nuestra mascota le da una chance más de convivir
armónicamente con su entorno.
Disfrutémoslos
responsablemente, hasta la próxima.
Agradecemos la colaboración
para la publicación
de esta nota a :
M.V. Mario Miani - Vice Presidente
C.M.V.P.R.N. -
Colegio Médico Veterinario Provincia de Río Negro
Distrito I - Zona Andina -
Onelli 1440 y Yatasto - Bariloche - Río Negro - Argentina -
TE: 54 - 02944 - 43 - 1721 -
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