“Service y mantenimiento”
del abuelo
Las mascotas que nos acompañan durante muchos años son una referencia de
nuestra vida cotidiana, generamos un vínculo muy importante y nos apegamos a
ellas, encontrándonos tan acostumbrados a su presencia que muchas veces no somos
conscientes de su ciclo de vida mucho más breve que el nuestro, lo que
determina que necesiten luego de un par de años, sencillos controles médicos
preventivos para mantener en optimas condiciones su salud, evitando los cambios
que culturalmente y en forma errónea, asociamos a la vejez.
Las ventajas de poder utilizar los avances de la farmacología moderna
sobre nuestros animales muchas veces produce cambios tan espectaculares en los
pacientes geriátricos, que hace redescubrir en sus dueños las características
que hicieron a su animal, irremplazable como compañero, guardián o mimoso
empedernido, consideradas perdidas.
Un cambio de carácter puede ser la única manifestación de un profundo
dolor, muchas veces no interpretado por el propietario correctamente, pensando
que solo no tiene ganas jugar o recibir caricias.
Lentitud al incorporarse, un andar más dificultoso o mantenerse
alejado de la actividad cotidiana puede ser la expresión de alteraciones
osteoarticulares severas en nuestro paciente.
Menor atención, “obediencia” al llamado o entusiasmo con el alimento
cotidiano, al igual que un mayor retraimiento pueden indicar la perdida de
sentidos como la audición, el olfato o la vista.
Cambios en la forma o la cantidad en que orina pueden indicar
alteraciones renales o pancreáticas entre otras causas.
Alteraciones en la materia fecal pueden advertirnos sobre enfermedades
gastrointestinales, hepáticas, pancreáticas, prostáticas, etc., etc.
Debemos prestar atención a su apetito y su sed, que se alteran,
aumentando o disminuyendo producto de diferentes patologías, como Diabetes,
Glomerulonefritis, Gastritis, etc.
Podemos utilizar el cepillado periódico o las caricias para
verificar su estado corporal (las pérdidas de peso son frecuentes en
muchas enfermedades), presencia de masas anormales, ulceras o
heridas que no cicatrizan.
El cepillado de sus dientes es una importante herramienta para mantener
su boca en buen estado, ya que sus enfermedades, no solo comprometen esa
cavidad, sino que son la puerta de entrada a patógenos que pueden afectar
órganos internos, como el corazón (endocarditis bacteriana )
Un Control Médico Geriátrico se aconseja en general, a partir de los 5
años de vida en las razas caninas consideradas gigantes (San Bernardo, Gran
Danés) y a partir de los 7 y 9 años en otras razas caninas medianas y
chicas, al igual que en felinos.
Cada chequeo médico se basa teniendo en cuenta la historia de cada
paciente, conociendo las vacunas que ha recibido, enfermedades
padecidas y los fármacos utilizados; tratamientos para parásitos
internos y externos administrados y no resulta de menor importancia la
alimentación, ya que es uno de los factores que inciden sobre la expectativa
de vida.
Basándonos en la historia médica, se realiza un examen físico y
pruebas complementarias para determinar el mejor programa sanitario para
nuestro paciente.
Siempre aconsejamos para nuestros “abuelos” los refuerzos de vacunación
anuales, las desparasitaciones periódicas (cada 3 - 4 meses), una
dieta acorde a sus necesidades y condición física, junto a una buena dosis
de ejercicios.
Mantener su salud bucal por medio del cepillado y juguetes masticables
adecuados, uñas cortas y orejas limpias ahorran problemas,
siempre.
Evitar que deambulen libremente en la vía pública es una forma de
protegerlos contra enfermedades y accidentes tanto como de respetar a los
vecinos y peatones.
Disfrutémoslos
responsablemente, hasta la próxima.
Agradecemos la colaboración
para la publicación
de esta nota a :
M.V. Mario Miani
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TE: 54 - 02944 - 43 - 1721 -
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