Los beneficios clínicos observados
durante seis semanas de tratamiento
con una dieta veterinaria
en la artritis canina
Hoy día, la investigación sugiere que es posible adoptar una solución dietética
con respecto a la artritis canina. Los estudios realizados por el Centro
de Investigación Waltham ponen de manifiesto una mejora de los síntomas clínicos
tras 6 semanas de tratamiento con una dieta veterinaria.
1)
Epidemiología de la artritis canina
En el perro, el
trastorno articular más común es la artritis, afección evolutiva que está
caracterizada por la degeneración del cartílago articular y la formación de
osteofitos. El daño estructural debido a la osteoartritis canina puede
estar presente antes de la aparición de síntomas clínicos.
El 20% de los
perros mayores de un año padece trastornos articulares. Más del 95% de los casos
se producen en perros de 5 años o más. La cojera es una causa frecuente de
consulta al veterinario.
Los síntomas
habituales de la artritis son: cojera persistente, rigidez al despertarse,
dificultad para levantarse y dolor crónico. La cojera, debido a la combinación
del dolor articular y la reducción de la amplitud de movimiento, puede
desarrollarse gradualmente o aparecer repentinamente a continuación de un
traumatismo menor o de un ejercicio excesivo.
Pueden también
surgir una pérdida de apetito y cambios en la conducta como, por ejemplo, que el
perro deje de ladrar. El dueño rara vez interpreta estos síntomas como signos de
dolor.
- Edad:
Más de la mitad de los casos de artritis se dan en perros de entre 8 y 13
años de edad.
- Tamaño: El 45% de los perros que padecen artritis o son de razas
grandes más de la mitad pertenecen a razas gigantes. El 28% son perros de
tamaño medio. El 27% son perros pequeños.
- Obesidad: Causa sobrecarga en las articulaciones.
- Traumatismo osteoarticular: La cirugía articular (la
ligamentoplastia de la rodilla, por ejemplo) estimula la aparición de la
artritis. Actividad intensa En especial durante el crecimiento.
- Predisposición genética a
la artritis canina:
Labrador retriever, pastor
alemán, etc.
2) Enfoque tradicional en el tratamiento
de la la artritis canina
El
mantenimiento de un peso corporal óptimo es de vital importancia para la
prevención de las afecciones articulares y puede llevar a la desaparición de
algunas cojeras.
Durante el crecimiento, debería evitarse la sobrealimentación para
prevenir una posterior aparición de lesiones articulares.
Un programa de
ejercicio regular moderado ayuda a mantener la movilidad articular y a evitar la
anquilosis articular.
Los agentes
antiinflamatorios no esteroides (AINES) son los fármacos más utilizados en
animales que padecen artritis. Resultan eficaces a la hora de reducir la
inflamación y aliviar el dolor rápidamente. El uso de AINES a largo plazo exige
un seguimiento veterinario.
La mayor parte
de los condroprotectores contienen glucosaminoglucanos y el tratamiento es
diario. La duración de este tratamiento y su alto coste lo hacen poco adecuado
para una aplicación a largo plazo.
3) El nuevo enfoque nutricional en el
tratamiento de la artritis canina
Tanto en la
medicina humana como en la veterinaria, se utilizan una serie de suplementos
dietéticos en el tratamiento de la artritis; entre estos se encuentran el
sulfato de condroitina, el cloruro de glucosamina, los antioxidantes y los
ácidos grasos esenciales omega 3 (EPA/DHA) (Anderson, 1999; Vaughan-Scott 1997).
Perna
canaliculus de Nueva Zelanda
El mejillón
de Nueva Zelanda o de labio verde es una variedad de mejillón que los
pueblos indígenas han capturado durante siglos en las costas de Nueva Zelanda.
Se ha observado que las personas que consumen con regularidad este marisco
tienen una baja incidencia de trastornos articulares degenerativos e
inflamatorios.
El mejillón
de Nueva Zelanda contiene glucosaminoglucanos (sulfato de condroitina)
además de ácidos grasos omega 3, que poseen propiedades antiinflamatorias. El
sulfato de condroitina es un componente de cartílago y líquido sinovial que
contribuye a la lubricación de la articulación.
Aunque el
mecanismo de acción no se conoce bien, la fracción lípida del polvo de
mejillón de Nueva Zelanda inhibe la síntesis de leucotrieno B4 y la
producción de prostaglandina E2 (Whitehouse, 1997) que son dos mediadores
importantes en el proceso inflamatorio.
Se ha
autorizado el consumo humano del mejillón de Nueva Zelanda en muchos
países desde los años 70. Tradicionalmente, la población maorí ha consumido este
marisco durante siglos y padece menos de artritis que otras poblaciones.
Durante la
producción industrial de las dietas, las altas temperaturas empleadas pueden
reducir la eficacia de las mismas. Royal Canin ha desarrollado un proceso
exclusivo patentado que utiliza bajas temperaturas para conservar los
componentes activos de las dietas.
En las
dietas sólo se utiliza la carne del mejillón de Nueva Zelanda hidrolizado y es
incorporado en la dieta en forma de polvo fino.
4) Estudios clínicos en la artritis
canina
Se han
realizado muchos estudios clínicos destinados a valorar la eficacia del
mejillón de Nueva Zelanda. En el perro, el mejillón de Nueva Zelanda
se administra en forma de «tentempié» semiseco, en polvo o como ingrediente
incorporado en una dieta (Bierer, 2002; Bui, 2000) en los alimentos. A
continuación describimos el último estudio.
El estudio
clínico fue de tipo doble ciego y se llevó a cabo con 31 perros de diferente
raza, sexo y edad (de 4 a 13 años de edad) con síntomas clínicos de artritis de
distinta intensidad. Se dividió a los animales en 2 grupos aleatorios; a un
grupo (14 perros) se le administró la dieta de estudio, al otro (17 perros) se
le administró la dieta de referencia.
Se utilizó la
misma base para elaborar la dieta de estudio y la de referencia, pero se
incorporó el polvo de mejillón de Nueva Zelanda mediante el proceso exclusivo de
baja temperatura de Royal Canin para obtener una concentración final del 0,3% de
materia seca.
Un veterinario
realizó la valoración clínica de los síntomas de la artritis en la semana 0 y en
la semana 6. Se midieron todos los parámetros en una escala de 0 (asintomático)
a 4 (graves). Se valoró la movilidad de cada perro (media de la medición
individual en cuanto a cojera al andar, al trotar y al subir escaleras) y se
evaluaron individualmente las articulaciones de cada miembro (carpiano, codo y
hombro o tarso, rodilla y cadera) para ver el grado de dolor, inflamación,
crepitación y reducción de la amplitud de los movimientos. Se obtuvo el total de
la medición de la artritis mediante la suma de las diferentes mediciones de
movilidad y las mediciones articulares individuales de cada perro.
Resultados de la eficacia del mejillón
en la artritis canina
Los resultados
demuestran la eficacia del mejillón de Nueva Zelanda en la reducción de
los síntomas de la artritis canina. Las mediciones totales así como las
del dolor articular y la inflamación fueron significativamente más bajas después
de 6 semanas de someterse a la dieta con mejillón de Nueva Zelanda en su
composición.
Conclusión
Los factores
dietéticos pueden afectar a algunos procesos inflamatorios relacionados con la
artritis canina.
Pueden estimular la reparación del cartílago y proteger las articulaciones
del stress oxidativo. Cuando es eficaz, se puede combinar la dieta con
fármacos convencionales.
Por estas razones
Royal Canin
cuenta con dos dietas para el manejo del dolor articular:
Mobility Support Diet
y Mobility Special Large Dog over
25 kg.
Fuente:
Royal Canin
Clic aquí
para:
Consultas sobre balanceados para artrósicos »
Notas similares: