Los perros
viejos
Aunque
quisiéramos que estuvieran por siempre a nuestro lado, nuestros fieles
compañeros algún día empiezan a ponerse viejitos.
Esto ocurre en realidad “rápido” para nuestro concepto humano de
longevidad o nuestras expectativas actuales de vida.
En promedio comenzamos a considerar a nuestros perros como viejos a partir de
los 9 años. En realidad el que ellos se transformen en
gerontes
depende de muchos factores como la calidad de vida que han llevado y de
cómo los hemos atendido, pero además depende de su tamaño. En general los
perros de razas pequeñas o sus mestizos son más longevos y comienzan a
ponerse viejos más tarde, después de los 10 años. Los medianos pueden
empezar a ser viejos entre los 9 y 11 años , los grandes alrededor de los
8 años y los de razas gigantes tienen una vida mucho más corta
considerándoselos “mayores” a partir de los 6 años.
Varios son los problemas que empiezan a parecer cuando ellos envejecen.
Nos enfocaremos en sus huesos y articulaciones y daremos algunos
consejos para ayudarlos a transitar esta etapa lo mejor posible.
A la vejez, las articulaciones comienzan a perder su elasticidad y
fisiología normal y su metabolismo se hace más lento. La capacidad de
reparación del organismo se irá haciendo cada vez menor. Muchas enfermedades que
pasan inadvertidas o que no molestan tanto en el animal joven parecen ahora una
tortura.
También aparecen los problemas clásicos de la vejez como la
artrosis.
Algunas enfermedades que observamos con frecuencia en animales viejos son :
problemas de columna por “picos de loro” y hernias de disco en
Ovejeros Alemanes y Salchichas. Dislocaciones de rodilla con
distensión de ligamentos suelen verse en razas toy como el Caniche o el
Yorkshire.
Además se acentúan en esta etapa los dolores y problemas de movilidad
cuando previamente existe una displasia de cadera frecuente en los
Ovejeros Alemanes y Labradores o una displasia de codo u hombro en
razas muy pesadas o gigantes como el Gran Danés o el Mastín Napolitano.
No nos olvidemos tampoco que los dolores postquirúgicos, o golpes , o traumas,
provocan que el animal se “acomode” para caminar como menos le moleste,
alterando las posturas normales, y generando a mediano o largo plazo dolores y
trastornos articulares.
Qué podemos hacer para evitar problemas mayores y ayudarlos a transitar esta
etapa?
• Alimentarlos correctamente durante toda su vida para evitar
descalcificaciones que en la vejez pueden ser sumamente graves y aceleraran
cualquier proceso óseo o articular. Es importante mantener al animal en un peso
adecuado.
• Cuidarlos del frío y la humedad. Que tengan un lugar caliente, blando y
reparado donde dormir.
• No obligarlos a hacer ejercicios excesivos. Ellos regularán su propia
actividad física.
• En general evitar las escaleras (esto es particularmente importante en
los Dachshund o Salchichas).
• Los pisos rugosos o alfombrados facilitarán el agarre al caminar y
evitarán resbalones. Los pisos de cerámica muy lisos o los pisos de
madera encerados son causa frecuente de resbalones con el resultado de
distensiones, torsiones, esguinces, etc.
• Consultar periódicamente al Médico Veterinario para mantener actualizado el
plan de vacunas, las desparasitaciones y evaluar regularmente la evolución de
cualquier problema crónico osteoarticular.
Si el animal comienza a caminar “raro” o manifiesta algún dolor o no
quiere levantarse o deja de comer, esto nos está indicando que existe algún
problema.
Debemos concurrir de inmediato al Veterinario. El determinará los pasos a seguir
y eventualmente indicará una terapia .
En el mercado veterinario hay desde hace tiempo antiinflamatorios
(corticoides y no corticoides), similares a los utilizados en medicina humana,
que pueden ayudar a nuestros amigos a sentirse mejor, ya sea que sus dolores
sean agudos o crónicos. Sin embargo estos poseen algunos efectos adversos.
Ahora el Veterinario de cabecera podrá recomendar un nuevo tipo de productos,
llamados condroprotectores . El uso de estos productos es altamente
ventajoso. Son de origen natural y se encuentran habitualmente presentes
dentro de nuestro organismo.
La administración como terapia externa resulta en un efecto curativo, con
recuperación de la movilidad normal y desaparición de las molestias y
dolores.
Entre estos productos se encuentra el condroitín sulfato (Artroglycan)
que posee efectos antiinflamatorios y regenerativos articulares y
que no produce los efectos adversos de los antiinflamatorios tradicionales y
pueden ser utilizados en terapias de largo plazo sin provocar inconvenientes.
También puede indicarse este tipo de productos como preventivo en los
animales que entran a la vejez evitando así la aparición de los problemas
que aquí mencionamos.
La utilización de estos tratamientos de manera permanente mejorará
muchísimo la calidad de vida de nuestros viejitos ayudándolos a prolongar su
vida y llegar a un final feliz.
Acompañémoslos en todo momento para que sus últimos años sean dichosos. Ellos se
lo merecen.
Agradecemos
la colaboración para la publicación de esta nota a: Dra. Mariana Fennen -
Medica Veterinaria - Jefe de Línea de Pequeños Animales - Laboratorio
Syntex S.A. - Especialidades Veterinarias - Luís de Sarro 501 - (B1838DQK) - Luís Guillón - Buenos Aires - Argentina -
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