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La cura del cáncer en las mascotas M.V. Guillermo A. Hermo
La búsqueda de curaciones para el cáncer
es dura pero no imposible
Oncología Veterinaria
La dificultad
de curar un cáncer es como la de librarse de las malas hierbas. Las células
cancerosas pueden ser extirpadas quirúrgicamente o destruidas con agentes
tóxicos o con radiación, pero es difícil erradicarlas todas y cada una de ellas.
La cirugía y los métodos diagnósticos complementarios raramente puede descubrir
todas las metástasis; y los tratamientos que matan a las células cancerosas
generalmente también son tóxicos para las células normales. Además, con que
queden unas cuantas células cancerosas, pueden proliferar y producir un
resurgimiento de la enfermedad; a diferencia de las células normales, pueden
desarrollar resistencia a los tóxicos utilizados en su contra.
A pesar de todo ello, la perspectiva no es desesperada. A despecho de las
dificultades, se han desarrollado curas efectivas utilizando drogas
anticancerosas (solas o en combinación con otros tratamientos), contra algunos
cánceres que anteriormente eran muy letales (linfoma, algunas leucemias por
ejemplo). Además, para el caso de algunos de los cánceres más comunes, una
cirugía apropiada mas quimioterapia y/o radioterapia local permiten la
recuperación de una gran proporción de animales si la enfermedad se diagnostica
en una etapa razonablemente temprana. En algunos casos, tratamientos efectivos,
están basados en el entendimiento de las causas de un tipo específico de cáncer.
Incluso cuando la curación parece estar fuera de nuestro alcance, se dispone de
tratamientos que prolongan la vida o al menos alivian la dolencia.
Una gran parte de la investigación clínica sobre el cáncer se centra en el
problema de cómo matar selectivamente las células cancerosas. En su mayoría, los
métodos actuales aprovechan diferencias relativamente sutiles existentes entre
las células normales y las neoplásicas con respecto a su velocidad de
proliferación, a su metabolismo y a la sensibilidad a la radiación; estos
métodos tienen efectos tóxicos locales desagradables. Algunos tipos de células
cancerosas son especialmente vulnerables al ataque selectivo porque dependen de
hormonas específicas o porque sus superficies tienen características químicas no
usuales que pueden ser reconocidas por anticuerpos. Sin embargo, en general el
progreso en el difícil problema de la selectividad anticancerosa ha sido lento -
una cuestión de ensayo y error, con una dosis igual de adivinación y de cálculo
racional.
En la búsqueda de métodos mejores para controlar la supervivencia, la
proliferación y la expansión de las células cancerosas, es importante examinar
más detalladamente las estrategias mediante las que estas células prosperan y se
multiplican.
Agradecemos la
colaboración para la publicación de esta nota sobre Oncología Veterinaria a:
Medico
Veterinario Guillermo A. Hermo MV - Laboratorio de Oncología Molecular -
Departamento de Ciencia y Tecnología. - Universidad Nacional de Quilmes - R.
Sáenz Peña 352 - Bernal - Buenos Aires - Argentina. - 9 de Julio 3875 – Lanus –
Buenos aires – Argentina. - Teléfono : 0054 - 11 - 4220 - 3594 -
www.oncoveterinaria.com.ar
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